Candelilla es una hormiguita entusiasta que ve el mundo con ojos propios. En contraste, Dulcinea, la jefa de las hormigas, insiste en que todo debe hacerse siguiendo las reglas sin cuestionar. A través de sus encuentros, estas historias invitan a los niños a pensar por sí mismos, expresar lo que sienten y descubrir que también pueden construir su propio camino.